Después de once horas de avión y una hora de cola en el control de fronteras, buscar al conductor en un aparcamiento no es ningún detalle menor. La recepción en la terminal está incluida, sin recargo.

Una hora antes de su aterrizaje recibe un mensaje: el nombre del conductor, su número de móvil, la marca y la matrícula del vehículo. El conductor, por su parte, sigue su vuelo en tiempo real. Se presenta en la sala de llegadas de su terminal, después de la aduana, con un cartel con el nombre que usted indicó al reservar.
Coge las maletas, le acompaña al vehículo, estacionado a unos minutos a pie, y salen. No hay cola, ni negociación, ni sorpresa con el precio: se fijó en el momento de la reserva.
Algunos viajeros, sobre todo los habituales y la clientela de negocios, prefieren ir directamente al vehículo. Es posible: indíquelo al reservar y el conductor le esperará en la zona de parada, enviándole su posición exacta. Eso ahorra unos minutos cuando se viaja sin equipaje facturado.
Personas mayores que viajan solas, familias con bebé, pasajeros con movilidad reducida, menores no acompañados: la recepción en la terminal deja de ser una comodidad para ser una necesidad. Indique la situación al reservar y el conductor adapta su ubicación y su ayuda, y se toma el tiempo necesario, sin taxímetro en marcha.
Díganos su número de vuelo y su dirección: le damos el precio en un minuto.
+33 7 50 53 56 58